jueves, 3 de febrero de 2011

En realidad no tiene gracia ...

Cruz Roja Española ha puesto en marcha la campaña de sensibilización En realidad no tiene gracia con el objetivo promover la gestión de la diversidad cultural y la igualdad de trato a escala social y empresarial, mostrando la contribución de las personas inmigrantes y otros colectivos en dificultad social a nuestro desarrollo conjunto.
La ONG ha querido utilizar el humor como herramienta para llegar de forma directa y cercana a los diferentes públicos a los que desea sensibilizar. Las personas en dificultad social y especialmente las personas inmigrantes, se encuentran numerosas veces con situaciones tan absurdas como dramáticas a la hora de participar en el mercado laboral; normativas internas, burocracia, estereotipos y prejuicios, infravaloración social, requerimientos administrativos, etc., son algunas de las barreras que forman parte de su día a día pero que nos pueden afectar a todos. En realidad no tiene gracia invita a la sociedad en general a la reflexión sobre este problema. Más información: www.cruzroja.es/www.cruzroja.tv y materiales de la campaña en: www.enrealidadnotienegracia.org

Fuente: Fundación Luís Vives

domingo, 16 de enero de 2011

Con mayor cuidado

FUNDACIÓN MAPFRE, a través de la campaña CON MAYOR CUIDADO, quiere proporcionar a la sociedad herramientas que le ayuden a avanzar hacia una mejora de la cultura preventiva, promoviendo hábitos preventivos en la vida cotidiana de pequeños y mayores, que ayuden a evitar accidentes en el hogar y permitan aprender cómo actuar ante determinadas situaciones de emergencia.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Bo Nadal ...


¡Bo Nadal!

jueves, 25 de noviembre de 2010

"Saber envejecer. Prevenir la dependencia"

Desde Obra Social Caja Madrid consideran fundamental que las personas mayores lleguen a edades avanzadas con buena salud tanto física como mental. Por eso, hace años, han puesto en marcha el programa "Saber envejecer. Prevenir la dependencia". El proyecto está basado y avalado por una investigación cualitativa sobre la percepción que los mayores tienen de lo que supone envejecer saludablemente y sobre sus carencias para lograr una vejez satisfactoria, que se realizó en colaboración con la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.
La citada investigación sentó las bases para la elaboración de distintos materiales pedagógicos y para el desarrollo de un programa de Coaching.
Se trata de un programa pionero a nivel nacional por su metodología novedosa, basado en un entrenamiento emocional con técnicas de coaching donde la palabra, la reflexión y el debate cobran todo el protagonismo. 

MATERIALES: Por un lado, los cuadernos didácticos  de los que ya se han editado 21 títulos. Por otro, la guía pedagógica destinada a ayudar a profesionales y formadores del sector para que éstos puedan ofrecer a los destinatarios finales, las personas mayores, no sólo conocimientos, sino también propuestas y motivos para mejorar y disfrutar de la vida. Por último, se ha desarrollado un material audiovisual que viene a completar los anteriores. En él, a través de 15 cortos, que muestran divertidas situaciones cotidianas, se lanzan consejos prácticos sobre los diversos temas desarrollados en los cuadernos didácticos.
Trailer:

domingo, 21 de noviembre de 2010

Donde duermen los niños

Itzi de Efter stormen me ha hecho conocer la publicación "Where Children Sleep" del fotógrafo James Mollison. El libro son 112 fotografías de niñ@s de todo el mundo y de los lugares donde duermen. Las fotografías están acompañadas por un pequeño texto con la historia de cada niñ@ y sus circunstancias ... sobrecogedoras en muchas ocasiones ...
El proyecto empezó cuando Fabrica, el centro de investigación de Benetton, le pidió al fotógrafo una idea para mostrar y comprometer a las personas con los derechos de los niñ@s y Mollison pensó inmediatamente en su habitación y lo importante que había sido para él en su infancia, así que se le ocurrió que mostrar los dormitorios de los niñ@s en toda clase de circunstancias sería una forma excelente de abordar algunos de los problemas y dificultades que afectan hoy en día a la infancia. El libro está patrocinado por "Save the Children Italia" y tardó dos años en ver la luz.
En fin, espero que os guste, a mi muchas de sus fotos me han impactado profundamente (y no sólo la de niñ@s de países en vías de desarrollo) ... así que quiero aportar mi granito de arena a su difusión ... ya me contareis ...

jueves, 22 de julio de 2010

Una siesta de doce años

“Una siesta de doce años”


Carles Capdevila / Periodista (Avui, 25 de octubre 2009)



Educar debe de ser una cosa parecida a espabilar a los niños y frenar a los adolescentes. Justo lo contrario de lo que hacemos: no es extraño ver niños de cuatro años con cochecito y chupete hablando por el móvil, ni tampoco lo es ver algunos de catorce sin hora de volver a casa.


Lo hemos llamado sobreprotección, pero es la desprotección más absoluta: el niño llega al insti sin haber ido a comprar una triste barra de pan, justo cuando un amigo ya se ha pasado a la coca.


Sorprende que haya tanta literatura médica y psicopedagógica para afrontar el embarazo, el parto y el primer año de vida, y que exista un vacío que llega hasta los libros de socorro para padres de adolescentes, esos que lucen títulos tan sugerentes como Mi hijo me pega o Mi hijo se droga. Los niños de entre dos y doce años no tienen quien les escriba.


Desde que abandonan el pañal (¡ya era hora!) hasta que llegan las compresas (y que duren), desde que los desenganchas del chupete hasta que te hueles que se han enganchado al tabaco, los padres hacemos una cosa fantástica: descansamos. Reponemos fuerzas del estrés de haberlos parido y enseñado a andar y nos desentendemos hasta que toca irlos a buscar de madrugada a la disco. Ahora que al fin volvemos a poder dormir, y hasta que el miedo al accidente de moto nos vuelva a desvelar, hacemos una siesta educativa de diez o doce años.


Alguien se estremecerá pensando que este período es precisamente el momento clave para educarlos. Tranquilo, que por algo los llevamos a la escuela. Y si llegan inmaduros a primero de ESO que nadie sufra, allá los esperan los colegas de bachillerato que nos los sobreespabilarán en un curso y medio, máximo dos. Al modelo de padres que sobreprotege a los pequeños y abandona los adolescentes nadie los podrá acusar de haber fracasado educando a sus hijos. No lo han intentado siquiera.


Los maestros hacen algo más que huelga o vacaciones, y la educación es bastante más que un problema.


Pido perdón tres veces: por colocar en un título tres palabras tan cursis y pasadas de moda, por haberlo hecho para hablar de los maestros, y, sobre todo sobre todo, porque mi idea es -lo siento mucho- hablar bien de ellos.


Sé que mi doble condición de padre y periodista, tan radical que sus siglas son PP, me invita a criticarlos por hacer demasiadas vacaciones (como padre) y me sugiere que hable de temas importantes, como la ley de educación (es lo mínimo que se le pide a un periodista esta semana).


Pero estoy harto de que la palabra más utilizada junto a escuela sea "fracaso" y delante de educación acostumbre a aparecer siempre el concepto "problema", y que "maestro" suela compartir titular con "huelga". La escuela hace algo más que fracasar, los maestros hacen algo más que hacer huelga (y vacaciones) y la educación es bastante más que un problema. De hecho es la única solución, pero esto nos lo tenemos muy callado, por si acaso.


Mi proceso, íntimo y personal, ha sido el siguiente: empecé siendo padre, a partir de mis hijos aprendí a querer el hecho educativo, el trabajo de criarlos, de encarrilarlos, y, mira por donde, ahora aprecio a los maestros, mis cómplices. ¿Cómo no he de querer a una gente que se dedica a educar a mis hijos?


Por esto me duele que se hable mal por sistema de mis queridos maestros, que no son todos los que cobran por hacerlo, claro está, sino los que son, los que suman a la profesión las tres palabras del título, los que mientras muchos padres se los imaginan en una playa de Hawai están encerrados en alguna escuela de verano, haciendo formación, buscando herramientas nuevas, métodos más adecuados.


Os deseo que aprovechéis estos días para rearmaros moralmente. Porque hace falta mucha moral para ser maestro. Moral en el sentido de los valores y moral para afrontar el día a día sin sentir el aprecio y la confianza imprescindibles. Ni los de la sociedad en general, ni los de los padres que os transferimos las criaturas pero no la autoridad.


¿Os imagináis un país que dejara su material más sensible, las criaturas, en sus años más importantes, de los cero a los dieciséis, y con la misión más decisiva, formarlos, en manos de unas personas en quienes no confía?


Las leyes pasan, y las pizarras dejan de ensuciarnos los dedos de tiza para convertirse en digitales. Pero la fuerza y la influencia de un buen maestro siempre marcará la diferencia: el que es capaz de colgar la mochila de un desaliento justificado junto a las mochilas de los alumnos y, ya liberado de peso, asume de buen humor que no será recordado por lo que le toca enseñar, sino por lo que aprenderán de él.

miércoles, 9 de junio de 2010

domingo, 11 de abril de 2010

viernes, 2 de abril de 2010

jueves, 25 de febrero de 2010

Guía rápida para unha linguaxe non sexista


Non deixedes de visitar o blog desta interesante iniciativa ...